Fallece ballena jorobada tras colisión con embarcación en Puerto Vallarta

- La alta velocidad de navegación y la ausencia de vigías se identifican como las causas principales del impacto.
- Organizaciones civiles exigen el cumplimiento estricto de la NOM-131 para prevenir accidentes fatales en la Bahía de Banderas.
- El riesgo de colisión afecta tanto a la fauna silvestre como a la seguridad de los pasajeros y tripulaciones.
La asociación civil Ecología y Conservación de Ballenas (Ecobac) confirmó la muerte de una cría de ballena jorobada en Puerto Vallarta, Jalisco, tras haber sido arrollada por una embarcación durante la presente temporada de avistamiento.
El deceso ocurrió días después de que se reportara el atropellamiento del ejemplar en la Bahía de Banderas, donde la presencia de madres con crías es constante en esta época del año.
El incidente resalta la vulnerabilidad de estos mamíferos marinos ante el incumplimiento de los límites de velocidad y la falta de vigilancia adecuada por parte de los operadores navales, factores que incrementan la probabilidad de impactos letales en zonas de alta biodiversidad.
El riesgo de la velocidad en zonas de avistamiento
El fallecimiento de este ejemplar joven subraya una problemática recurrente en la región costera: la dificultad de detectar cetáceos desde embarcaciones que navegan a altas velocidades. De acuerdo con los reportes técnicos proporcionados por la Dra. Nico Ransome y organizaciones locales, las ballenas jorobadas suelen descansar en la superficie, lo que las hace susceptibles a golpes de quillas y hélices.
La organización Nado por las Ballenas, encabezada por la activista Stephanie Montero Bending, calificó el evento como una consecuencia directa de la imprudencia. A través de registros audiovisuales, se ha documentado que el exceso de velocidad reduce drásticamente el tiempo de reacción de los capitanes, transformando una actividad turística o de transporte en un riesgo para la vida marina.
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Normativa y responsabilidades en el mar
La navegación en aguas mexicanas donde habitan especies protegidas está regulada por la NOM-131-SEMARNAT-2010. Esta norma establece los lineamientos para el avistamiento de ballenas, orientados a la protección de los ejemplares y la seguridad de los usuarios. Entre las medidas fundamentales se encuentra mantener una velocidad máxima de 4 nudos (aproximadamente 7.4 km/h) en áreas de presencia de ballenas.
El impacto con un animal que puede alcanzar las 20 toneladas no solo es fatal para el ejemplar, sino que representa un peligro real de naufragio o lesiones graves para las personas a bordo. La falta de un vigía dedicado exclusivamente a la observación de la superficie y el uso distractores, como teléfonos celulares, son factores que agravan la situación operativa en la bahía.
Impacto en el ecosistema y el turismo
La pérdida de una cría afecta la dinámica poblacional de la ballena jorobada (Megaptera novaeangliae), especie que migra a las costas mexicanas para su reproducción y crianza.
La sostenibilidad del turismo en Puerto Vallarta y la Riviera Nayarit depende directamente de la salud de estos ecosistemas. Un incremento en los accidentes de esta naturaleza deteriora la imagen del destino y compromete el futuro del avistamiento responsable.
Desde la sociedad civil, se hace un llamado urgente a la capacitación continua de los capitanes y al respeto irrestricto de las zonas de exclusión. La vigilancia activa y la reducción de velocidad no son sugerencias, sino obligaciones legales y éticas para garantizar que la convivencia entre las actividades humanas y la fauna silvestre no resulte en tragedias evitables.
Medidas de prevención urgentes
Para evitar la repetición de estos sucesos, especialistas sugieren la implementación de corredores de navegación controlada y el refuerzo de las inspecciones por parte de las autoridades competentes. La educación ambiental dirigida a los prestadores de servicios turísticos es clave para asegurar que comprendan la fragilidad de las crías, las cuales tienen menos capacidad de inmersión profunda ante una amenaza inminente.
La seguridad marítima es una responsabilidad compartida. El cumplimiento de los protocolos de distancia y velocidad es la única herramienta efectiva para preservar el patrimonio natural de la región y asegurar que la experiencia de observar a estos gigantes del océano siga siendo segura para todas las especies involucradas.

