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Cierra Conanp Parque Nacional Cumbres de Majalca por riesgo de incendios

Parque Nacional Cumbres de Majalca
Cierra Conanp Parque Nacional Cumbres de Majalca por riesgo de incendios
  • Restricción preventiva: Las áreas “Las Hadas”, “La Coa” y “El Embudo” suspenden actividades de pernocta de forma inmediata.
  • Peligro por combustible: La acumulación de material vegetal seco y arbolado muerto incrementa la vulnerabilidad ante el fuego.
  • Regulación de aforo: Catorce campamentos alternos permanecerán abiertos bajo estrictos límites de capacidad de carga.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) restringe a partir el acceso a las zonas de acampado denominadas “Las Hadas”, “La Coa” y “El Embudo” dentro del Parque Nacional Cumbres de Majalca, en el estado de Chihuahua, con el objetivo de prevenir incendios forestales ante la alta acumulación de material combustible y arbolado seco. 

Esta medida, ejecutada en coordinación con autoridades locales y federales, responde a la necesidad de salvaguardar los ecosistemas de montaña durante el periodo vacacional de Semana Santa, cuando el flujo de visitantes aumenta el riesgo de incidentes relacionados con el uso de fuego y la presencia humana en zonas vulnerables.

La determinación administrativa establece la suspensión total de actividades de pernocta en las tres áreas mencionadas hasta nuevo aviso. La institución federal fundamenta esta decisión en el análisis técnico de las condiciones del terreno, donde la presencia de biomasa seca actúa como un agente facilitador para la propagación de incendios. 

El Parque Nacional, conocido por sus formaciones rocosas y bosques de pino-encino, requiere de una gestión preventiva rigurosa para evitar daños irreversibles a la biodiversidad local.

Para los turistas que planean visitar el Área Natural Protegida (ANP) en los próximos días, la Conanp emitió una prohibición estricta sobre el uso de fogatas, asadores y estufas de gas en sitios que no cuenten con la autorización explícita. Esta restricción busca eliminar cualquier fuente de ignición externa que, combinada con las condiciones climáticas de estiaje, pudiera derivar en una emergencia forestal de grandes proporciones.

A pesar del cierre de las zonas críticas, la autoridad ambiental mantiene habilitados 14 sitios de campamento alternos para el uso del público. No obstante, el acceso a estos puntos está sujeto a una capacidad de carga específica que no debe ser superada. 

Entre las áreas que permanecen operativas se encuentran “El Atascadero” con un cupo máximo de 142 personas, “El Ranchito 2” con 131 y “Palmillas 1” con capacidad para 108 usuarios. Otros espacios como “El Ojito” mantienen un aforo sumamente limitado de apenas 8 personas para garantizar la conservación del entorno.

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El reglamento para los visitantes que utilicen los campamentos abiertos estipula que las fogatas solo pueden realizarse en la Subzona de Uso Público y bajo supervisión permanente. Una vez concluida la actividad, el usuario tiene la responsabilidad legal y ética de asegurar que el fuego esté completamente extinguido. Se enfatiza la prohibición de utilizar vegetación nativa para encender fuego, recomendando el uso exclusivo de carbón trasladado desde el exterior del parque.

En materia de gestión de residuos y protección del suelo, la administración del Parque Nacional prohíbe realizar excavaciones, nivelaciones de terreno o cortes de vegetación en las áreas de acampado. En sitios carentes de infraestructura sanitaria, los usuarios deben emplear técnicas de disposición de residuos orgánicos como el “hoyo de gato”, enterrando la materia fecal para evitar la contaminación superficial y el fecalismo al aire libre, prácticas que afectan la salud del ecosistema y de otros visitantes.

La movilidad dentro del ANP también presenta restricciones específicas. Los vehículos motorizados deben circular únicamente por los caminos trazados y no pueden exceder la velocidad de 40 kilómetros por hora. Esta medida busca reducir la compactación del suelo, evitar el atropellamiento de fauna silvestre y minimizar la generación de polvo y ruido que altera el comportamiento de las especies que habitan en la reserva.

La Conanp hace un llamado a la responsabilidad civil para no arrojar colillas de cigarro ni cerillos en ninguna zona del parque, incluso en aquellas que no presentan restricciones de acceso. La colaboración ciudadana se considera vital para la vigilancia, por lo que se solicita reportar cualquier avistamiento de humo o fuego a los números de emergencia 911 o directamente a la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

La dependencia recuerda que todo material sólido generado durante la estancia debe ser retirado por los visitantes. La política de “cero residuos” dentro del área busca que el impacto humano sea nulo, exigiendo que las personas se lleven consigo incluso la leña o vegetación seca que pudieran haber recolectado, prohibiendo su traslado fuera de los límites del Parque Nacional para evitar la dispersión de plagas o la alteración de ciclos nutrientes.

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