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MEGA Reciclatrón 2026 estará presente en el Estadio Olímpico Universitario 

MEGA Reciclatrón 2026 estará presente en el Estadio Olímpico Universitario 
MEGA Reciclatrón 2026 estará presente en el Estadio Olímpico Universitario 
  • La meta es superar las 60 toneladas de residuos eléctricos y electrónicos recolectadas en ediciones anteriores.
  • El evento se realizará los días 29 y 30 de enero en el Estacionamiento 8 de la UNAM.

La Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) de la Ciudad de México instala el MEGA Reciclatrón los días 29 y 30 de enero de 2026 en el Estacionamiento 8 del Estadio Olímpico Universitario, con el objetivo de gestionar de manera adecuada los residuos eléctricos y electrónicos (RAEE) generados por la ciudadanía y evitar la liberación de metales pesados en el entorno urbano. 

La jornada, que operará en un horario de 9:00 a 16:00 horas, surge como respuesta al incremento en la generación de desechos tecnológicos en la capital y busca consolidar la participación ciudadana mediante un espacio de mayor capacidad logística y operativa en la máxima casa de estudios.

Logística de un centro de acopio masivo

El traslado de esta iniciativa al Estadio Olímpico Universitario responde a la necesidad de infraestructura para recibir grandes volúmenes de materiales. En la edición previa realizada en instalaciones de la UNAM, se registró el acopio de más de 60 toneladas de residuos, lo que motivó la transición hacia un formato de “MEGA” escala. Esta ubicación permite un flujo vehicular y peatonal más eficiente para la entrega de artículos de diversas dimensiones.

La jornada cuenta con la colaboración de instituciones académicas y gubernamentales, entre las que destacan la Facultad de Ciencias de la UNAM, la Procuraduría de Ordenamiento Territorial (PAOT) y la red de PILARES. Esta estructura interinstitucional garantiza que el proceso de recepción cumpla con las normativas vigentes en materia de residuos de manejo especial.

El proceso de gestión y economía circular

Reciben materiales específicos que representan un riesgo ambiental si se desechan en rellenos sanitarios convencionales. Entre los artículos aceptados se encuentran pilas, teléfonos celulares, cables, audífonos, tabletas, computadoras y electrodomésticos diversos. Cada uno de estos dispositivos contiene componentes que pueden ser altamente contaminantes, pero que, mediante procesos especializados, son recuperables.

La canalización de estos residuos hacia plantas de tratamiento autorizadas permite la recuperación de metales preciosos y plásticos de alta densidad. Este proceso es el pilar de la economía circular, donde los residuos dejan de ser basura para convertirse en materia prima de nuevos ciclos productivos. Con ello, se reduce la presión sobre la extracción de recursos naturales vírgenes.

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Innovación en el consumo: Reparación y vida útil

Integra esta edición una carpa de reparaciones menores, en conjunto con la empresa Steren. Esta adición técnica tiene como fin pedagógico y práctico demostrar que la reducción de residuos comienza con el mantenimiento de los dispositivos existentes. Al ofrecer diagnósticos y arreglos básicos, se promueve la extensión de la vida útil de los aparatos electrónicos, combatiendo la obsolescencia programada y disminuyendo la huella de carbono del consumidor.

La participación del sector privado en estas jornadas refuerza la responsabilidad compartida en el ciclo de vida del producto. La reparación se presenta así como una alternativa viable frente al desecho inmediato, alineándose con las tendencias internacionales de consumo responsable y leyes de “derecho a reparar” que se discuten en diversos marcos legislativos globales.

Impacto en la salud pública y el ecosistema

Previene la contaminación del suelo, el agua y el aire mediante el confinamiento y tratamiento controlado de los RAEE. Los componentes electrónicos suelen contener plomo, mercurio, cadmio y retardantes de llama bromados. Si estos elementos se rompen o se exponen a la intemperie en tiraderos clandestinos, pueden filtrarse a los mantos freáticos o emitir gases tóxicos en caso de quema informal.

La gestión adecuada que propone la SEDEMA asegura que estos elementos químicos reciban un tratamiento final que neutralice su peligrosidad. La recolección masiva en puntos estratégicos como la UNAM facilita que la población urbana disponga de sus desechos sin costo y bajo la certeza de que el destino final es ambientalmente responsable.

Avances hacia una gestión permanente

Establece la Ciudad de México un precedente con la reciente instalación del primer punto fijo de acopio en la Alameda Norte, en la alcaldía Azcapotzalco. Este avance histórico complementa las jornadas itinerantes del Reciclatrón, brindando una opción permanente para el reciclaje de residuos electrónicos fuera de las fechas de eventos masivos.

La transición de jornadas temporales a centros de acopio fijos representa una evolución en la política pública ambiental de la capital. La infraestructura permanente permite una planificación a largo plazo y una mejor educación ambiental entre los habitantes, quienes ahora cuentan con canales oficiales para el descarte de tecnología obsoleta durante todo el año.

Concluye la invitación de la SEDEMA destacando que la colaboración ciudadana es el primer eslabón en la cadena de reciclaje que permite mantener a la Ciudad de México como un referente en la gestión de residuos electrónicos a nivel nacional.

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