¿Cuáles son los retos de los condóminos de la CDMX para instalar paneles solares?

- Resistencia estética: El impacto visual en fachadas y terrazas es el principal argumento para rechazar proyectos fotovoltaicos.
- Falta de cultura: La ausencia de información técnica y financiera impide que las propuestas lleguen a una fase de votación formal.
- Casos individuales: Los residentes de penthouses y usuarios de vehículos eléctricos lideran la inversión privada en celdas solares ante la parálisis comunal.
Con el fin de reducir el costo de los recibos de luz en México, la instalación de paneles solares surge como una respuesta necesaria en los hogares que se encuentran en zonas donde el consumo eléctrico se eleva por diferentes razones.
Mariana Vanessa Bernal Mascorro, especialista en administración de condominios, comentó que la transición hacia el uso de celdas fotovoltaicas en edificios habitacionales de zonas como Coyoacán, Del Valle y Azcapotzalco se mantiene paralizada debido a la resistencia de las asambleas generales, a pesar de los beneficios económicos.
Según la experta, aunque el alza en los costos de luz en áreas comunes es un tema recurrente, “formalmente en ninguno de los que yo he administrado han llegado a presentarlo” como un proyecto integral de comunidad. La falta de una cultura de inversión sustentable y el temor a la alteración de las fachadas son los factores que impiden que estas propuestas pasen de una mención informal a un presupuesto votado.
Expertos, opiniones y mitos
En un análisis de los inmuebles que su empresa administra, que van desde los 28 hasta los 368 departamentos, revela que el debate suele detonarse por el impacto financiero de las amenidades. Bernal Mascorro explicó que, al cuestionar las cuotas de mantenimiento, “no falta el condominio que dice, ‘sí, pero si tuviéramos paneles solares, entonces tendríamos ahí un saldo a favor'”. No obstante, este interés inicial se diluye rápidamente cuando los vecinos, a quienes describe como “expertos que no son expertos”, desestiman la viabilidad de la tecnología sin sustento técnico.
Uno de los mitos más arraigados entre los residentes es el riesgo estructural. La administradora señaló que la primera objeción suele ser que “este condominio no está listo para soportar un peso como este”. Al respecto, aclaró que, gracias a la tecnología actual, estos sistemas no representan un riesgo mayor, comparando su carga con actividades cotidianas: “Es como si en un penthouse ustedes tuvieran una fiesta y tienen a 20 personas en el penthouse, pues evidentemente eso es un peso considerable”.
La estética del inmueble se posiciona como el segundo gran obstáculo. Bernal Mascorro detalló que los propietarios de los pisos superiores son los principales opositores, argumentando que los paneles rompen con la armonía visual. “La segunda [objeción], se ve feo. Yo lo veo desde mi ventana… si no tiene estética, entonces que no se pongan”, relató la especialista sobre las discusiones en asamblea.
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Ante este panorama de parálisis colectiva, han surgido casos individuales que logran avanzar bajo estrictas condiciones legales y técnicas. La fundadora de Amity destacó un caso reciente que requirió dos asambleas y una queja ante la Procuraduría Social (Prosoc). Dicha autoridad instruyó en este caso que, si bien no hay prohibición textual, se debía “mejorar la estética para colocar adecuadamente estos paneles”.
El residente en cuestión tuvo que presentar una carpeta completa con la firma de un Director Responsable de Obra (DRO) e integrar los paneles en una pérgola para que “se vea bonito”.
Riesgos por una mala planeación
Este tipo de inversiones privadas están directamente vinculadas a la nueva movilidad. “Este vecino tiene un carro eléctrico. Entonces él decía, ‘claro, yo voy a hacer mi conexión desde acá para también poder hacer toda la bajada a mi cargador eléctrico’. Sin embargo, esta tendencia también ha traído riesgos; Bernal Mascorro reportó un incendio previo a su gestión por una mala instalación, lo que ha derivado en la exigencia de seguros especializados: “Pedimos incluso un seguro de responsabilidad civil cruzada específicamente para el tema de cargadores eléctricos… tu póliza de ese departamento muchas veces te ampara el departamento, no tu sótano”.
Finalmente, la administradora concluyó que para que estos proyectos prosperen en las áreas comunes —donde podrían alimentar iluminación, elevadores y bombas hidráulicas— se requiere una estrategia por fases. “Creo que ese tipo de proyectos sí tienen que iniciar con una fase informativa sólida… se tiene que integrar también un análisis estructural, un análisis financiero y definitivamente también un sustento legal”, puntualizó.
Cabe señalar que en México, la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA) y la Ley de Transición Energética fomentan el uso de energías limpias, pero la regulación específica dentro de condominios se rige por la Ley de Propiedad en Condominio de cada entidad federativa, lo que suele dar prioridad a la decisión mayoritaria de la asamblea sobre las iniciativas de sustentabilidad.

