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Suma San Juan de Aragón nuevo recinto para la recuperación del lobo mexicano

Suma San Juan de Aragón nuevo recinto para la recuperación del lobo mexicano
  • Desde 1978, la Ciudad de México ha contribuido al nacimiento de 200 crías de esta especie.
  • La nueva pareja reproductiva está conformada por un macho del Santuario Extinción Cero y una hembra de Los Coyotes.
  • El espacio rehabilitado se ubica fuera de la vista del público para favorecer conductas naturales.

La Dirección General de Zoológicos y Conservación de la Fauna Silvestre de la Ciudad de México habilitó un nuevo recinto especializado en el Centro de Conservación de la Vida Silvestre de San Juan de Aragón durante el segundo semestre de 2025, con el objetivo de albergar una pareja reproductiva de lobo mexicano (Canis lupus baileyi) y fortalecer el Programa Binacional para la recuperación de esta especie, cumpliendo con los acuerdos internacionales de conservación entre México y Estados Unidos para evitar la extinción de este cánido en el ecosistema nacional.

Esta acción deriva de las recomendaciones emitidas en la XXXI Reunión Binacional del Programa para la Recuperación del Lobo Mexicano (MWSAFE), celebrada en Chapultepec. En dicho encuentro, se determinó la necesidad de ampliar los espacios de reproducción ex situ (fuera del hábitat natural) para manejar ejemplares genéticamente valiosos. La infraestructura fue rehabilitada con el apoyo de la Fundación Coppel a través del Fideicomiso ProZoo.

El nuevo hogar para los lobos cuenta con dos casetas de noche, una madriguera y bebederos integrados en un entorno natural. Al estar ubicado fuera de la zona de visitantes, el espacio minimiza el contacto humano y reduce el estrés de los ejemplares. Esto permite que la pareja, integrada por un macho del Santuario Extinción Cero y una hembra proveniente de Los Coyotes, desarrolle conductas naturales propias de la especie, fundamentales para una posible reintroducción futura.

La participación de la capital mexicana en este esfuerzo no es reciente. Desde 1978, los centros de Chapultepec, San Juan de Aragón y Los Coyotes han mantenido una labor ininterrumpida que ha resultado en el nacimiento de 200 crías. Este volumen de reproducción fue determinante para que, en el año 2019, la categoría de riesgo de la especie se modificara en la normativa mexicana, pasando de “probablemente extinto en vida silvestre” a “en peligro de extinción”.

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El manejo de los ejemplares en San Juan de Aragón está bajo la supervisión de médicos veterinarios especializados. El seguimiento incluye vigilancia médica constante y una dieta diseñada para cubrir los requerimientos nutricionales de la etapa reproductiva 2025-2026. Con esta nueva pareja, las autoridades ambientales esperan lograr una nueva camada que aporte diversidad genética a la población actual.

La rehabilitación de espacios especializados responde a la actualización de los lineamientos internacionales de manejo de fauna silvestre. Estos lineamientos priorizan el bienestar animal y la simulación de condiciones de libertad en entornos controlados. San Juan de Aragón dispone ahora de tres espacios para lobos: dos destinados exclusivamente a la conservación privada y uno que permanece visible para fines de educación ambiental.

El lobo mexicano es una pieza clave en el equilibrio de los ecosistemas del norte del país. Su presencia regula las poblaciones de herbívoros y mantiene la salud de los pastizales y bosques. La consolidación de estos centros de conservación en zonas urbanas como la Ciudad de México permite que los procesos biológicos de la especie continúen mientras se aseguran áreas seguras para su reintroducción definitiva en la naturaleza.

Con la incorporación de esta infraestructura, la Ciudad de México reafirma su posición como un pilar en la estrategia binacional. La colaboración entre instituciones públicas y el sector privado, a través de fideicomisos, permite la mejora técnica de las instalaciones sin depender exclusivamente del presupuesto operativo directo, agilizando la respuesta ante las necesidades de especies en riesgo crítico.

Finalmente, el éxito de este nuevo recinto se medirá con la viabilidad de las futuras camadas y la adaptabilidad de los ejemplares al manejo clínico y biológico. El Programa de Conservación Binacional continúa monitoreando los movimientos de fauna a nivel internacional para asegurar que cada emparejamiento maximice las posibilidades de supervivencia de la especie en el largo plazo.

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