Publica CONAFOR nueva Zonificación Forestal para ordenar ecosistemas

- Instrumento de política: La Zonificación Forestal se establece como el eje rector para planear el uso de terrenos forestales y preferentemente forestales en el territorio nacional.
- Tres categorías clave: El sistema clasifica el suelo en zonas de conservación, producción y restauración para optimizar la gestión de recursos naturales.
La Comisión Nacional Forestal (Conafor) publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo para integrar la Zonificación Forestal en todo el país, con el objetivo de fortalecer la planeación y el manejo sustentable de los recursos naturales mediante criterios técnicos, ambientales y socioeconómicos.
Este instrumento identifica y agrupa los terrenos forestales según su vocación natural y estado de conservación para orientar las políticas públicas hacia la protección de la biodiversidad y los servicios ambientales.
Este mecanismo de política nacional surge como respuesta a la necesidad de contar con un marco técnico homogéneo. El documento permite que las autoridades de los tres órdenes de gobierno y los sectores productivos tomen decisiones basadas en datos actualizados sobre el potencial y las limitaciones de cada ecosistema.
La normativa establece una metodología para el ordenamiento de los terrenos forestales y aquellos con aptitud preferente para este uso. La intención es asegurar que el aprovechamiento de los bosques y selvas no comprometa la disponibilidad de recursos para las generaciones futuras, integrando la protección del suelo y el agua como elementos prioritarios.
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Categorización del territorio forestal
La Zonificación Forestal divide el suelo en tres grandes bloques estratégicos. El primero corresponde a las Zonas de conservación y aprovechamiento restringido o prohibido. En este rubro se incluyen las Áreas Naturales Protegidas (ANP), así como ecosistemas críticos como manglares y bosques mesófilos de montaña que requieren salvaguarda especial por su relevancia ambiental.
El segundo bloque está conformado por las Zonas de producción. Estas áreas poseen la aptitud natural para realizar aprovechamientos forestales maderables y no maderables. Bajo un esquema de sostenibilidad, también se contempla aquí el establecimiento de plantaciones forestales comerciales que impulsen la economía de las comunidades rurales.
Finalmente, se definen las Zonas de restauración. Estas comprenden terrenos que presentan diversos grados de degradación. La identificación de estos puntos permite dirigir inversiones y proyectos de reforestación o recuperación de suelos de manera precisa hacia donde la naturaleza más lo requiere.
Soporte técnico y científico
La integración de esta zonificación no es aislada, sino que se sustenta en información geoespacial oficial. Se han incorporado datos del Inventario Nacional Forestal y de Suelos, así como bases de datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO).
Toda la información resultante ha sido integrada al Sistema Nacional de Información Forestal. Esto garantiza que el acceso a los datos sea transparente para la planeación estratégica a escala nacional, regional y de cuenca, facilitando la coordinación entre instituciones especializadas.
Es fundamental precisar que, aunque el acuerdo tiene un carácter vinculante para la planeación de políticas públicas, la Zonificación Forestal no establece límites de propiedad ni impone restricciones directas sobre predios específicos. Su función es orientadora y busca mejorar la gestión colectiva de los paisajes forestales.
Alineación con el desarrollo nacional
Esta actualización se encuentra alineada con los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030. La estrategia busca transitar hacia un modelo de desarrollo que combine el bienestar social con la justicia ambiental, promoviendo que las comunidades que habitan los bosques sean las principales beneficiarias de su conservación.
El manejo sustentable es visto como una herramienta de paz social y estabilidad económica. Al definir con claridad dónde se puede producir y dónde se debe conservar, la Conafor busca reducir los conflictos por el uso de la tierra y frenar la deforestación ilegal mediante la certeza técnica.
La publicación de los anexos cartográficos y los documentos metodológicos permite que cualquier ciudadano o especialista pueda verificar los criterios utilizados. Este nivel de detalle técnico refuerza la confianza en la toma de decisiones gubernamentales respecto al patrimonio natural de México.
Finalmente, la CONAFOR reafirma que la Zonificación Forestal es un proceso dinámico que permite la actualización constante. Con el uso de nuevas tecnologías de monitoreo satelital, el país cuenta ahora con un instrumento más robusto para enfrentar retos como el cambio climático y la pérdida de hábitats.

