Exige Greenpeace frenar la minería submarina en el Pacífico

- Greenpeace México rechaza las licencias promovidas por el gobierno estadounidense de Donald Trump fuera del marco internacional de la ISA.
- La Zona Clarion-Clipperton alberga entre 6,000 y 8,500 especies marinas bajo amenaza por la remoción de nódulos polimetálicos.
- La infraestructura extractiva, el ruido y la contaminación lumínica ponen en riesgo la Reserva de la Biosfera Pacífico Mexicano Profundo.
Greenpeace México demandó una moratoria global ante la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) desde Manzanillo, Colima, para frenar la entrega de permisos de minería submarina por parte de Estados Unidos en la Zona Clarion-Clipperton (ZCC), debido a que esta actividad extractiva amenaza la biodiversidad de los ecosistemas marinos profundos y vulnera los acuerdos multilaterales de preservación ambiental.
El despliegue de la organización ambientalista ocurrió en la Playa Santiago, ubicada en el municipio de Manzanillo, donde los activistas colocaron una imagen acuática de gran escala sobre la superficie del mar. Dicha manifestación visual buscó visibilizar las intenciones del gobierno estadounidense, encabezado por Donald Trump, de acelerar la explotación minera en aguas profundas para la obtención de recursos económicos, desafiando el marco regulatorio internacional y las restricciones globales vigentes.
La controversia escaló a partir de las decisiones normativas adoptadas de manera independiente por la administración de los Estados Unidos de América. En abril de 2025, la Casa Blanca emitió una Orden Ejecutiva que instruyó directamente a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) a facilitar el otorgamiento de licencias de explotación de recursos minerales a corporaciones de capital estadounidense, estableciendo un mecanismo paralelo y ajeno a los consensos de la comunidad internacional.
Esta política de explotación comercial directa genera una afectación sobre la Zona Clarion-Clipperton, una región oceánica de aproximadamente 6 millones de kilómetros cuadrados situada en las inmediaciones del océano Pacífico mexicano. El área en cuestión posee altas concentraciones de nódulos polimetálicos, formaciones minerales ricas en metales como hierro, manganeso, níquel, cobre y cobalto, elementos de alta demanda comercial para la manufactura masiva de teléfonos inteligentes, computadoras de última generación, acumuladores energéticos y componentes de vehículos eléctricos.
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La organización ambientalista enfatizó que la apertura de este sector extractivo desencadenaría una competencia internacional desregulada por la apropiación de los fondos marinos, donde las consecuencias ecológicas y los costos ambientales serían absorbidos por la humanidad y las redes biológicas del planeta. Viridiana Lázaro Lembrino, especialista en Cambio Climático y Océanos de Greenpeace, advirtió sobre la urgencia de detener el inicio de estas operaciones comerciales en aguas oceánicas profundas antes de provocar daños irreversibles.
Durante las movilizaciones náuticas en el estado de Colima, se utilizaron embarcaciones tipo kayak con consignas orientadas a la salvaguarda de los ecosistemas marinos y el rechazo a la minería submarina. Estas acciones forman parte de la estrategia de presión social previa a las reuniones oficiales del Consejo de la ISA, programadas para iniciar el 13 de julio en la ciudad de Kingston, Jamaica, donde las naciones participantes discutirán las normas de gobernanza de los suelos oceánicos internacionales.
La postura técnica de la organización defiende la aplicación del principio precautorio como el eje rector de las políticas ambientales internacionales. Este principio establece que, ante la falta de certeza científica respecto a los impactos reales que causan las intervenciones humanas en sistemas naturales complejos, los Estados y organismos multilaterales deben adoptar medidas preventivas y restrictivas para evitar la degradación de los recursos comunes de la humanidad.
En este sentido, los representantes de la organización procedieron a realizar la entrega formal del informe técnico titulado “Fuera de las normas: Por qué el Consejo de la ISA no debería tolerar las medidas de Estados Unidos en materia de minería en aguas profundas” a los integrantes de la delegación oficial del gobierno mexicano. Este documento, elaborado en colaboración con el Centro para la Diversidad Biológica (CDB), incorpora recomendaciones normativas diseñadas para preservar la integridad del régimen internacional y blindar los procesos de negociación de la ISA frente a las determinaciones estadounidenses.
El documento científico advierte sobre los peligros transfronterizos y la conectividad biológica regional que vincula la Zona Clarion-Clipperton con las áreas marinas bajo jurisdicción soberana de México. Las proyecciones de impacto ambiental indican que las operaciones mineras profundas generarán perturbaciones en la Reserva de la Biosfera Pacífico Mexicano Profundo, un Área Natural Protegida que resguarda ecosistemas marinos vulnerables ubicados por debajo de los 800 metros de profundidad.
Los ecosistemas de la planicie abisal de la ZCC operan como corredores biológicos esenciales para el desplazamiento, alimentación y reproducción de grandes especies oceánicas migratorias, entre las que destacan cetáceos, tiburones y diversas familias de tortugas marinas. Aunque la ciencia moderna ha clasificado únicamente 436 especies animales en el lecho marino de esa zona, las estimaciones de los investigadores sugieren la existencia de un universo biológico de entre 6,000 y 8,500 especies nativas que habitan dichos entornos profundos.
La introducción de infraestructura industrial en las profundidades abisales, que comprende plataformas de extracción, sistemas de bombeo vertical y un incremento en el tráfico de barcos de carga, alterará el entorno marino. Las emanaciones de ruido, la contaminación por iluminación artificial en zonas de oscuridad perpetua y la dispersión de plumas de sedimentos afectarán los sistemas de comunicación biológica y el comportamiento de las especies migratorias.
Finalmente, Greenpeace México exhortó a los delegados mexicanos que participarán en las sesiones de Kingston, bajo la dirección del embajador Roberto Canseco Martínez, a asumir un rol activo de liderazgo diplomático para consolidar el bloque internacional a favor de la moratoria global. La delegación nacional recibió la petición de fundamentar sus posturas en la evidencia científica independiente, garantizando que las decisiones multilaterales prioricen la conservación de la biodiversidad antes de permitir la explotación comercial del patrimonio común.

