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Libera tres ejemplares de lobo mexicano en Chihuahua 

Libera tres ejemplares de lobo mexicano en Chihuahua 
Libera tres ejemplares de lobo mexicano en Chihuahua 
  • La liberación de tres ejemplares de lobo mexicano (Canis lupus baileyi) se consolidó en el norteño municipio de Casas Grandes, Chihuahua.
  • El proceso técnico incluyó una estricta revisión y cumplimiento de los lineamientos de sanidad y traslado bajo el tratado internacional de la CITES.
  • Los especímenes, compuestos por una hembra y dos machos jóvenes de entre dos y tres años de edad, portan collares de rastreo satelital.

Libera la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a tres ejemplares de lobo mexicano en el municipio de Casas Grandes, Chihuahua, como parte de una estrategia binacional orientada a revertir el estatus de riesgo de esta subespecie nativa que se encuentra clasificada en peligro o formalmente catalogada como probablemente extinta en el medio silvestre dentro del territorio nacional.

La coordinación técnica se efectuó tras recibir los especímenes por parte del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos (USFWS, por sus siglas en inglés). La recepción formal tuvo lugar de manera oficial en las instalaciones del Recinto Fiscalizado localizado en el Puente Internacional Zaragoza-Ysleta, en la demarcación fronteriza de Ciudad Juárez, Chihuahua.

El personal de inspección de la autoridad ambiental ejecutó una detallada revisión documental y física de los animales para validar que cumplieran de manera estricta con cada uno de los requisitos fitosanitarios y de legal procedencia. Estas pautas operativas están plenamente normadas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), un tratado internacional del cual el Estado mexicano forma parte activa.

El grupo de fauna reintroducido está conformado específicamente por una hembra y dos machos. Los tres animales presentan un rango de edad que oscila entre los dos y los tres años, una etapa biológica óptima que favorece la adaptación territorial y el desarrollo reproductivo a mediano plazo dentro de los ecosistemas silvestres de la región norte del país.

Los reportes médicos de los especialistas adscritos confirmaron que los cánidos se encontraban en óptimas condiciones de salud, sin manifestar signos de desnutrición, lesiones físicas o patologías aparentes que pusieran en riesgo su supervivencia inmediata o que representaran un foco de contagio para otras poblaciones locales.

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Monitoreo satelital y gestión territorial

El sitio seleccionado para la inserción de los animales fue el predio denominado “Los Nogales”, una zona que cuenta con las características ecológicas idóneas de cobertura vegetal, disponibilidad de presas y aislamiento humano indispensables para el establecimiento definitivo de la subespecie dentro del entorno geográfico de Casas Grandes.

La ejecución de la liberación en campo corrió a cargo de los integrantes de la Fundación Tonkawa, una organización civil que trabaja de manera estrecha con las autoridades federales para garantizar que las maniobras de apertura de jaulas y dispersión inicial se realicen bajo protocolos estrictos que minimicen el estrés de los ejemplares.

Cada uno de los lobos fue equipado previamente con un collar especializado de alta tecnología. Este dispositivo electrónico está configurado para transmitir coordenadas de localización geográfica en intervalos de tiempo fijos y permanentes, lo cual permite generar una base de datos geoespacial sobre el uso del hábitat y los patrones de desplazamiento diario.

El sistema tecnológico integrado en los collares también incluye una serie de alertas automatizadas de mortalidad. Dichos sensores se activan inmediatamente en caso de detectar una inmovilidad prolongada del espécimen o variaciones inusuales en sus movimientos, permitiendo al equipo de biólogos actuar con rapidez ante contingencias operativas o amenazas humanas.

Marco normativo y estatus de conservación

Esta serie de acciones se inscribe directamente bajo las directrices del programa de conservación denominado “Plan de Trabajo para el monitoreo integral y fomento de la coexistence del Lobo Mexicano”. Este instrumento normativo busca equilibrar la protección biológica de los carnívoros con el desarrollo de actividades productivas como la ganadería en las zonas circundantes.

El lobo mexicano (Canis lupus baileyi) mantiene una condición de protección prioritaria en la legislación nacional. La especie se encuentra formalmente listada dentro de la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, que regula la protección ambiental de las especies nativas de flora y fauna silvestres de México y determina las categorías de riesgo técnico.

La clasificación que ostenta este cánido dentro de la mencionada norma nacional es la de Probablemente Extinta en el medio silvestre (E). Esta categoría técnica se asigna a aquellos organismos nativos cuyos ejemplares en vida libre han desaparecido del territorio nacional, quedando únicamente registros de individuos bajo esquemas de confinamiento o reproducción asistida en cautiverio.

A nivel internacional, el lobo mexicano recibe regulación mediante el Apéndice II de la CITES bajo la anotación específica “W”. Esta clasificación internacional determina que los especímenes, aun habiendo sido manejados o tomados del medio silvestre en fases previas, requieren un control riguroso en sus movimientos transfronterizos para asegurar la viabilidad genética global.

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