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Reconoce la FAO iniciativa mexicana que impulsa la agrobiodiversidad y la alimentación sostenible

Reconoce la FAO iniciativa mexicana que impulsa la agrobiodiversidad y la alimentación sostenible
Reconoce la FAO iniciativa mexicana que impulsa la agrobiodiversidad y la alimentación sostenible
  • El programa Canastas Regionales del Bien Comer recibió el premio a las Buenas Prácticas e Innovaciones en «Una sola salud» en Roma.
  • La estrategia articula saberes tradicionales con evidencia científica para conservar los recursos genéticos y dinamizar las economías locales.
  • El modelo trasciende fronteras mediante un proyecto de réplica en Zimbabwe, Camerún y ocho naciones africanas más.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) otorgó el reconocimiento a las Buenas Prácticas e Innovaciones en «Una sola salud» (One Health) en los sistemas agroalimentarios a la iniciativa Canastas Regionales del Bien Comer, desarrollada por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) en México, durante la Conferencia Mundial realizada en septiembre de 2026. 

La distinción internacional valoró la integración de la agrobiodiversidad, la nutrición y el bienestar comunitario en un esquema sostenible y replicable.

La iniciativa mexicana fue destacada entre propuestas internacionales por su contribución técnica, innovación, inclusión y potencial de adaptación. La FAO resaltó que la transformación de los sistemas agroalimentarios exige abordar de forma simultánea la alimentación, la nutrición, la biodiversidad, el medio ambiente y el bienestar de las poblaciones locales.

El proyecto surgió con el objetivo central de recopilar y sistematizar la información sobre la diversidad de alimentos, platillos y bebidas tradicionales existentes en los variados territorios de la República Mexicana. De igual forma, busca documentar los conocimientos, prácticas agrícolas y vínculos culturales asociados a cada región.

Para la conformación de estas canastas se implementaron procesos colaborativos coordinados por equipos multidisciplinarios. En estas redes de trabajo participan universidades, centros públicos de investigación, organizaciones de la sociedad civil, dependencias gubernamentales, cocineras tradicionales, pueblos indígenas y comunidades rurales.

Hasta el momento, la iniciativa ha involucrado a más de 150 colaboradores interdisciplinarios. Todos los participantes integran saberes comunitarios y científicos con el fin de promover la conservación de los recursos fitogenéticos y el patrimonio alimentario nacional.

Uno de los aportes centrales del programa radica en visibilizar la interdependencia entre la conservación ambiental y la seguridad alimentaria. La documentación de especies comestibles y platillos locales genera insumos técnicos útiles para la investigación científica, la educación ambiental y la formulación de políticas públicas.

La revalorización de la cultura alimentaria local permite establecer bases firmes para dietas más variadas, nutritivas y adaptadas culturalmente. Al mismo tiempo, el fomento de la producción local contribuye al fortalecimiento de las economías rurales y a la protección de los ecosistemas productivos.

En la actualidad existen 29 Canastas Regionales del Bien Comer en distintas etapas de desarrollo en el territorio mexicano. De ese total, la CONABIO ha publicado los resultados correspondientes a las primeras 12 canastas.

Esta primera etapa sistematiza datos sobre cerca de 2 000 alimentos, bebidas y preparaciones tradicionales. Toda la información recopilada se encuentra abierta para consulta pública a través de la plataforma digital del Sistema de Información sobre Agrobiodiversidad (SIAGROBD).

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El conocimiento generado por las Canastas Regionales del Bien Comer ha servido de insumo técnico en discusiones nacionales sobre nutrición y sostenibilidad. Los datos recabados acompañaron los procesos de actualización de la Ley General de la Alimentación Adecuada y Sostenible, así como la elaboración de las Guías Alimentarias Saludables y Sostenibles de México.

El impacto de este modelo rebasó las fronteras nacionales. En alianza con la Alliance for Food Sovereignty in Africa (AFSA), el esquema metodológico se encuentra en fase de adaptación e implementación en Zimbabwe y Camerún, bajo la asesoría técnica de especialistas de la CONABIO.

Ante los resultados obtenidos, la organización africana lanzó en agosto de 2026 una convocatoria para extender la estrategia African Food Baskets a diez países del continente. La meta es documentar el patrimonio alimentario, las recetas ancestrales y la biodiversidad agrícola a escala continental.

La colaboración internacional demuestra la adaptabilidad del modelo a diversos contextos bioculturales. La propuesta mantiene como ejes la articulación del conocimiento científico con el tradicional y la promoción de sistemas agroalimentarios sustentables basados en la biodiversidad.

En sus orígenes, la iniciativa Canastas Regionales del Bien Comer recibió financiamiento a través del proyecto Acciones Complementarias al PROMAC. Posteriormente contó con el respaldo del proyecto Agrobiodiversidad Mexicana y hoy opera mediante la cooperación de instituciones y organizaciones civiles.

Entre las siguientes líneas de trabajo destacan la conformación de nuevas canastas en México, la intensificación de la sistematización de datos en el SIAGROBD y el fortalecimiento de redes de investigación y capacitación técnica a nivel nacional e internacional.

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