Rechazan en 12 ciudades la instalación de megaplanta de amoniaco en Topolobampo

- Colectivos y activistas se movilizan de norte a sur para alertar sobre riesgos ambientales en la Bahía de Ohuira.
- La comunidad Mayo-Yoreme y el colectivo ¡Aquí no! suman más de 13 años en la defensa territorial contra el proyecto de Grupo Proman.
- Alertan sobre posibles daños irreversibles en la flora, fauna costera y en la salud pública por el manejo de sustancias peligrosas.
Activistas de Greenpeace México salieron a las calles de 12 ciudades del país este fin de semana para manifestar su rechazo a la construcción de la Mega planta de amoniaco de gas y petroquímica de occidente en Topolobampo, Sinaloa por considerar que la obra pone en riesgo el ecosistema la salud y la vida silvestre de la Bahía de Ohuira.
Habitantes de distintas regiones respaldaron la resistencia que mantiene la comunidad originaria Mayo-Yoreme junto con la organización ambientalista y el colectivo civil ¡Aquí no!. Esta alianza ciudadana ha sostenido la defensa del territorio durante más de 13 años frente a un proyecto industrial diseñado para producir hasta 2 mil 200 toneladas métricas de amoniaco por día.
Las actividades de concientización pública se extendieron a través de plazas y espacios urbanos estratégicos en la Ciudad de México, Puebla, Monterrey, Playa del Carmen, San Luis Potosí, Pachuca, Texcoco, León, Mérida, Saltillo, Tijuana y Morelia.
Durante la jornada pacífica, la población de Monterrey y Morelia presenció proyecciones documentales que ilustran la lucha comunitaria en la Bahía de Ohuira. En Texcoco se impartieron charlas informativas adaptadas para infancias en centros educativos, mientras que en Mérida los asistentes dibujaron la figura de “El Pechocho”, un delfín nariz de botella representativo de la zona costera amenazada.
TE PUEDE INTERESAR: ONGs piden mayor presupuesto del PPEF 2027 para enfrentar crisis climática
Asimismo, los participantes recibieron explicaciones detalladas sobre las afectaciones medioambientales derivadas del procesamiento petroquímico y elaboraron pancartas con mensajes dirigidos a las autoridades federales para frenar la obra en territorio nacional.
Greenpeace méxico señaló que el proyecto de la empresa gas y petroquímica de occidente, perteneciente a Grupo Proman, arrastra diversas irregularidades desde su concepción inicial. La organización subrayó el riesgo inherente que representa la operación continua con sustancias tóxicas de alto volumen cerca de zonas pobladas y ecosistemas frágiles.
La eventual puesta en marcha de la infraestructura acarrearía consecuencias irreversibles para la biodiversidad marina y terrestre de la región. Además, afectaría de manera directa las formas de vida tradicionales y el sustento económico de las poblaciones locales que dependen de la pesca y las actividades asociadas a la bahía.
El manejo masivo de químicos implica un peligro potencial para la seguridad de los habitantes ante la posibilidad de accidentes o fugas. Por esta razón, las organizaciones civiles reiteraron la urgencia de que el Gobierno de México priorice la conservación de las áreas naturales protegidas por encima de la expansión industrial petroquímica.

