Rescata Profepa a una hembra juvenil de mono saraguato en Tuxtla Gutiérrez

- El ejemplar de la especie Alouatta palliata presentaba un cuadro severo de desnutrición con apenas cuatro kilogramos de peso al momento de su contención.
- Vecinos de la colonia Santa María La Ribera alertaron a las autoridades tras detectar la presencia del primate en un árbol de mango.
Personal especializado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en coordinación con especialistas del Zoológico Regional Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT), realizó el rescate de una hembra juvenil de mono saraguato (Alouatta palliata) en la colonia Santa María La Ribera, ubicada en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, mediante un operativo de contención física y valoración veterinaria desplegado tras recibir un reporte ciudadano que alertaba sobre la presencia inusual del ejemplar desnutrido en la zona urbana.
La intervención institucional se activó inmediatamente después de que habitantes del sector habitacional notaran la presencia de la primate en la copa de un árbol de mango. Ante el riesgo potencial para la integridad física del animal y la posibilidad de que sufriera algún daño por causas antropogénicas, las brigadas de inspección ambiental se trasladaron de manera urgente al sitio señalado.
Durante las maniobras de auxilio y captura, los inspectores y biólogos observaron que la primate permanecía descansando en las ramas superiores del árbol. Tras su aseguramiento seguro mediante técnicas de manejo no invasivas, la revisión clínica preliminar confirmó que se trata de una hembra de aproximadamente dos años de edad, la cual registraba una masa corporal de apenas cuatro kilogramos, cifra considerablemente inferior a los parámetros normales de desarrollo para su etapa biológica.
Las condiciones físicas que mostraba el espécimen, caracterizadas por el bajo peso corporal y signos visibles de amansamiento, apuntan de forma directa a que permaneció en situación de cautiverio ilegal antes de internarse en el área residencial. Esta condición sugiere que la joven saraguato fue víctima del tráfico ilegal de vida silvestre, una problemática recurrente en la región sureste del país que impacta gravemente a las poblaciones naturales de primates.
El protocolo de atención inmediata estableció el traslado de la primate a una clínica veterinaria especializada para iniciar un tratamiento integral de recuperación nutricional y clínica. En estas instalaciones, médicos veterinarios aplican dietas controladas, terapia de hidratación y monitoreo sanitario continuo para estabilizar sus funciones vitales y permitir una ganancia paulatina de peso corporal.
Una vez concluida la etapa crítica de recuperación médica, el plan de manejo contempla el traslado formal del ejemplar hacia una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA). En dicho centro especializado, la primate iniciará un proceso de rehabilitación etológica con el objetivo primordial de evaluar si mantiene las aptitudes físicas y conductuales necesarias para ser reintegrada a su hábitat natural en las selvas de la entidad.
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La especie Alouatta palliata, conocida comúnmente como mono saraguato de manto o aullador, distribuye su hábitat natural en el norte del estado de Chiapas y diversas regiones tropicales de México. Estos primates desempeñan un papel ecológico fundamental en la estructura del ecosistema selvático, actuando como dispersores clave de semillas de una amplia variedad de árboles maderables y frutales, lo que contribuye a la regeneración natural y a la conservación de la biodiversidad forestal.
A nivel normativo, el mono saraguato está catalogado formalmente como una especie en peligro de extinción en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. Asimismo, cuenta con la máxima protección internacional al estar incluido en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), instrumento jurídico que prohíbe de forma estricta el comercio transfronterizo de estos ejemplares con fines comerciales.
Las principales amenazas que aquejan a las poblaciones salvajes de saraguatos en el territorio nacional abarcan la fragmentación y pérdida acelerada de su hábitat natural debido a la deforestación, la expansión agrícola no planificada y la tala ilegal. A estas presiones ambientales se suma la extracción furtiva de crías para su comercialización clandestina como mascotas, una práctica ilegal que degrada la composición social de las tropas silvestres.
El rescate exitoso en Tuxtla Gutiérrez evidencia la relevancia de la participación ciudadana mediante la denuncia oportuna ante los órganos reguladores. La colaboración transparente entre la sociedad civil y las instituciones ambientales permite interceptar oportunamente ejemplares en riesgo, asegurando la aplicación de las leyes de protección a la fauna nativa.
En la legislación mexicana, la Ley General de Vida Silvestre establece que la posesión no autorizada, el transporte clandestino y la comercialización de especies clasificadas en riesgo constituyen infracciones graves que conllevan sanciones administrativas sustanciales e incluso responsabilidades de carácter penal de acuerdo con el Código Penal Federal.
Las autoridades ambientales mantienen operativos continuos de vigilancia e inspección en carreteras, mercados y zonas urbanas contiguas a reservas naturales para inhibir la sustracción de ejemplares silvestres. El seguimiento del caso de esta hembra de saraguato continuará conforme a los estándares biológicos hasta determinar el sitio ideal para su eventual liberación segura.

