Protege México selvas bajas en Michoacán a través de pago por servicios ambientales

- Inversión federal: Se destinan 6.4 millones de pesos para la conservación activa de ecosistemas forestales.
- Superficie integrada: Cinco ejidos de Arteaga y La Huacana incorporan 3,539 hectáreas al programa.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a través de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), firmó convenios de concertación con cinco ejidos de los municipios de Arteaga y La Huacana, Michoacán, el pasado 23 de enero, con el objetivo de incorporar 3,539 hectáreas de selvas bajas al esquema de Pago por Servicios Ambientales (PSA). Esta medida busca fortalecer la conservación forestal y reactivar la economía local mediante proyectos sustentables, cumpliendo con las directrices del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia impulsado por la administración federal para restaurar la estabilidad social en las zonas rurales del estado.
Integración de núcleos agrarios y recursos financieros
La implementación de estos convenios involucra una inversión total de 6.4 millones de pesos, recursos que serán distribuidos entre los núcleos agrarios participantes. Los ejidos beneficiarios en el municipio de La Huacana son Esfuerzo del Campesino, Conguripo y Manga de Cuimbo; por su parte, en el municipio de Arteaga, se integran los ejidos El Sauz y Cueramos de La Vinata.
Estos recursos están destinados no solo a la preservación pasiva de los ecosistemas, sino a la conservación activa. Esto implica que las comunidades asumen la responsabilidad de desarrollar proyectos productivos sustentables y aplicar buenas prácticas de manejo forestal. El financiamiento proviene de la Convocatoria Regional Selvas Bajas en Cuenca Balsas 2025, diseñada específicamente para las condiciones ecológicas de esta región geográfica.
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Monitoreo participativo y capacitación técnica
Un componente central de este acuerdo es el monitoreo de la biodiversidad local. Las comunidades utilizarán el protocolo Biocomuni, una herramienta de monitoreo comunitario que permite a los habitantes identificar y registrar la flora y fauna de sus territorios. Este enfoque promueve el sentido de pertenencia y asegura que la vigilancia de los recursos naturales sea realizada por quienes habitan el ecosistema.
Para formalizar este proceso, se llevó a cabo el Taller de Derechos y Obligaciones en el Centro de Educación y Capacitación Forestal (Cecfor 01), ubicado en Uruapan. En este espacio, representantes legales y asesores técnicos de los ejidos recibieron instrucción sobre la hoja de ruta para la implementación de los apoyos. La capacitación fue encabezada por María Teresa Flores Cabral, coordinadora general de Conservación y Restauración de la Conafor, y María Brenda Aly Zavala López, gerenta de Servicios Ambientales del Bosque.
Impacto en el tejido social y servicios ecosistémicos
La estrategia del Gobierno de México vincula directamente la protección del medio ambiente con la generación de ingresos legales y dignos para la población rural. Al proporcionar alternativas económicas basadas en la conservación, se busca reducir la presión sobre los recursos naturales y ofrecer una base sólida para la reconstrucción del tejido social en áreas históricamente afectadas por la inestabilidad.
Las selvas bajas, ecosistemas predominantes en la Cuenca del Balsas, son fundamentales para la provisión de servicios ambientales. Estos incluyen la captura de carbono, la regulación del ciclo hídrico y la prevención de la erosión del suelo. La protección de estas 3,539 hectáreas garantiza la continuidad de estos servicios, que son vitales para el bienestar de la población local y la resiliencia ante el cambio climático.
Fortalecimiento institucional en el territorio
Además de los convenios con los ejidatarios, la jornada incluyó una capacitación específica para el nuevo personal técnico del programa de Pago por Servicios Ambientales en Michoacán. Este fortalecimiento de las capacidades institucionales tiene como fin asegurar un acompañamiento técnico de calidad y un seguimiento riguroso de los proyectos en el territorio.
La Semarnat y la Conafor reiteran que la participación comunitaria es el eje rector de la política ambiental actual. La firma de estos convenios representa un avance en la consolidación de modelos de gobernanza local donde los dueños de la tierra se convierten en los principales guardianes de la biodiversidad, bajo un esquema de legalidad y aprovechamiento sustentable.

