Redefine México modelo turístico para blindar ecosistemas costeros y playas

- México posee más de 12,000 kilómetros de litoral; el 62% del territorio nacional es superficie marítima.
- La Estrategia Nacional de Limpieza busca eliminar el 100% de residuos plásticos en costas para el año 2030.
El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y en colaboración con organismos internacionales, realizaron el “Foro de Soluciones: Playas y Ecosistemas Costeros Turísticos” los días 3 y 4 de febrero de 2026 en Bahías de Huatulco, Oaxaca, con el fin de establecer un nuevo modelo de turismo sostenible que detenga la degradación de la biodiversidad y asegure el bienestar social mediante políticas de gestión integral y conservación.
Este encuentro técnico y estratégico surge ante la necesidad de armonizar la actividad económica con la protección del patrimonio natural. Participan en la jornada el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), especialistas y autoridades locales. El foro funciona como una plataforma para el diseño de propuestas que integren el ordenamiento costero, el financiamiento sostenible y la participación activa del sector empresarial y la sociedad civil.
La relevancia de este cambio de paradigma reside en la magnitud geográfica y biológica del país. Con un litoral que supera los 12,000 kilómetros y una zona marítima que representa el 62% de la superficie total del territorio, las costas mexicanas son áreas de importancia estratégica. El modelo anterior, enfocado prioritariamente en el crecimiento intensivo, cede el paso a una estructura de gestión que prioriza la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático y la presión urbana.
Uno de los ejes centrales de esta transformación es la Estrategia Nacional de Limpieza y Conservación de Playas y Costas de México 2025–2030. Este programa establece una meta específica: la eliminación total de residuos plásticos en los litorales para finales de la década. Para lograrlo, se impulsa un esquema de corresponsabilidad con los productores de tereftalato de polietileno (PET), obligando a una reducción sustancial de la contaminación plástica desde su origen y manejo post-consumo.
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En el ámbito de la salud pública y la transparencia informativa, el gobierno federal ha integrado herramientas tecnológicas para el usuario. La aplicación móvil “Playas Mx”, gestionada en conjunto con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), permite la consulta en tiempo real de la calidad bacteriológica del agua en 289 playas de uso recreativo. Este sistema cubre 76 destinos turísticos, garantizando que el uso de estos espacios se realice bajo condiciones sanitarias óptimas y verificables.
El programa de trabajo en Huatulco incluye conferencias magistrales y mesas de análisis técnico donde se abordan desafíos críticos como la capacidad de carga de visitantes en áreas naturales protegidas. También se examinan modelos de educación ambiental vinculados directamente al sector servicios, buscando que el turista no solo consuma el paisaje, sino que contribuya a su preservación. La restauración ambiental de zonas impactadas es otra de las prioridades dentro de la agenda de trabajo interinstitucional.
La estructura del foro contempla visitas de campo al Parque Nacional Bahías de Huatulco. Esta actividad permite a los tomadores de decisiones y expertos contrastar los datos teóricos con la realidad territorial. La observación directa de los sistemas de manglares, dunas y arrecifes facilita la identificación de vulnerabilidades específicas que requieren intervenciones urgentes en materia de ordenamiento territorial y vigilancia ambiental.
La colaboración internacional a través del PNUD aporta estándares globales de sostenibilidad que se adaptan al contexto local mexicano. El objetivo es que las soluciones planteadas no queden en el plano administrativo, sino que se traduzcan en planes operativos de manejo costero. Estos planes deben equilibrar la generación de empleos en las comunidades locales con la estricta observancia de las leyes ambientales vigentes, como la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA).
El sector empresarial juega un papel determinante en este proceso. El foro enfatiza los compromisos que las cadenas hoteleras y prestadores de servicios deben adoptar para reducir su huella hídrica y de carbono. La transición hacia un financiamiento verde y la inversión en infraestructura de tratamiento de aguas residuales son requisitos indispensables para que cualquier desarrollo turístico sea considerado viable dentro del nuevo marco de política pública.
Finalmente, la Semarnat destaca que la conservación de la biodiversidad en zonas costeras no es solo una meta ambiental, sino una garantía de seguridad económica a largo plazo. Al proteger los ecosistemas, se mantienen los servicios ambientales que atraen al turismo, como la belleza escénica, la protección contra huracanes y la estabilidad de las playas. La meta es consolidar un legado natural para las futuras generaciones mediante la toma de decisiones basadas en evidencia científica y responsabilidad social.

