Capacitan a más de 423 mil campesinos en manejo sustentable de parcelas

- Alcance territorial: La estrategia impactará una superficie superior a 1 millón 57 mil hectáreas en todo el país.
- Fuerza técnica: Participan 4,636 integrantes del personal operativo para guiar las acciones de restauración.
- Ejes rectores: El programa se centra en manejo del fuego, sanidad forestal y producción de plantas.
La Secretaría de Bienestar y la Comisión Nacional Forestal (Conafor) iniciaron una estrategia nacional de capacitación dirigida a 423 mil169 beneficiarios del programa Sembrando Vida para proteger sus parcelas mediante técnicas de manejo sustentable.
El acto, encabezado por la subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, y el director de Conafor, Sergio Humberto Graf Montero, busca mitigar riesgos ambientales como incendios y plagas en una extensión territorial que equivale al 0.5% del territorio mexicano. Esta coordinación institucional responde a la necesidad de alinear la producción agroforestal con la normativa vigente en materia de conservación y recuperación de ecosistemas.
El despliegue de este programa formativo involucra a 4 mil 636 técnicos operativos que fungirán como enlace entre el conocimiento especializado y la aplicación práctica en campo. La superficie intervenida supera el millón de hectáreas, una dimensión geográfica comparable con la totalidad del estado de Querétaro. Las actividades formativas se centran en habilitar a los sembradores para la toma de decisiones informadas sobre el uso del fuego y la identificación temprana de enfermedades forestales.
La colaboración entre ambas dependencias establece un precedente en la gestión de recursos públicos destinados al medio ambiente. Según las autoridades federales, la convergencia entre la política social y la técnica forestal permite que las parcelas de producción convivan armónicamente con los bosques circundantes. El compromiso institucional se orienta a que la explotación del suelo no comprometa la integridad del entorno natural ni el bienestar de las comunidades rurales.
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Dentro de los temas prioritarios de la capacitación destaca la sanidad forestal. Los técnicos instruirán a los beneficiarios en el manejo de viveros para garantizar que la producción de plantas cumpla con los estándares de calidad necesarios para la reforestación. El control de plagas es un factor determinante para asegurar la supervivencia de las especies plantadas y la salud de los ecosistemas locales.
El manejo del fuego constituye otro pilar fundamental de la estrategia. Ante el incremento de las temperaturas y las sequías prolongadas, la capacitación busca que los campesinos adopten prácticas agrícolas que no deriven en incendios forestales incontrolados. La prevención se establece como la herramienta primaria para salvaguardar la biodiversidad y los servicios ambientales que proporcionan estas tierras.
La restauración ecológica es el objetivo a largo plazo de este esfuerzo conjunto. Al dotar a las personas beneficiarias de herramientas técnicas, se busca transitar de una agricultura tradicional hacia sistemas agroforestales resilientes. Este cambio de paradigma en el manejo de la tierra permite la recuperación de suelos degradados y la captura de carbono, contribuyendo a las metas nacionales de mitigación del cambio climático.
Desde la perspectiva de la Conafor, la infraestructura forestal del país se fortalece a través del capital humano. La formación de cuadros técnicos y el empoderamiento de los sembradores crean una red de vigilancia y respuesta rápida ante contingencias ambientales. Esta alianza pretende garantizar que la inversión en el programa Sembrando Vida tenga un impacto positivo y duradero en la cobertura forestal de México.
La estrategia subraya que la sostenibilidad es la ruta principal para el desarrollo rural. La integración de los conocimientos técnicos de la Conafor con la operatividad territorial de la Secretaría de Bienestar permite una cobertura nacional que difícilmente se lograría de forma aislada. La meta final es la protección de los bosques nacionales a través de una cultura de respeto y manejo técnico responsable por parte de quienes habitan y trabajan el territorio.

