Reducirá Nezahualcóyotl temperatura urbana con la plantación de ocho mil árboles

- El plan ambiental abarca la creación de huertos escolares, jardines polinizadores y corredores verdes en el municipio.
- La iniciativa atenderá ocho Islas de Calor Urbanas que registran temperaturas de hasta 44.2 °C.
- SEMARNAT, la CAMe y el Gobierno del Estado de México participan en el diagnóstico técnico del proyecto.
El Gobierno Municipal de Nezahualcóyotl, bajo la conducción del alcalde Adolfo Cerqueda Rebollo, implementará una estrategia ambiental integral entre julio y octubre de 2026 en esta localidad del Estado de México, con el propósito de mitigar las altas temperaturas urbanas mediante la siembra de más de ocho mil ejemplares arbóreos, la apertura de huertos escolares, la edificación de jardines para polinizadores y la delimitación de corredores verdes.
Esta acción institucional dará continuidad al programa “Raíces para el Futuro”, activo desde el año 2004, con el fin de recuperar espacios públicos degradados y elevar la calidad del aire en la demarcación. La intervención pública responde directamente a las evaluaciones térmicas realizadas en la Zona Metropolitana del Valle de México, las cuales posicionan a la localidad entre los entornos urbanos con mayor severidad de calor en la región.
El plan municipal enfoca sus esfuerzos prioritarios en la atención de ocho Islas de Calor Urbanas plenamente identificadas dentro del territorio de Nezahualcóyotl. En dichas zonas, mediciones especializadas detectaron temperaturas en la superficie que oscilan entre los 34.7 °C y los 44.2 °C. El diagnóstico técnico concluyó que los elevados registros térmicos derivan de la severa escasez de masa vegetal, combinada con el predominio de superficies impermeables como concreto, asfalto, estacionamientos y techumbres metálicas, materiales que absorben radiación solar de día y la liberan gradualmente durante la noche.
Para asegurar la supervivencia de los especímenes, la administración local habilitará un registro en línea a través del portal oficial institucional. Este mecanismo permitirá a la ciudadanía sumarse mediante un esquema de adopción responsable, asignando el cuidado de cada ejemplar a una persona, familia, centro educativo, empresa o comercio. Previo a cada intervención, personal técnico calificado evaluará el terreno designado para verificar que la superficie disponga de los requerimientos físicos adecuados para el desarrollo del árbol.
TE PUEDE INTERESAR: Rechaza Greenpeace construcción de megaplanta de amoniaco en la Bahía de Ohuira
A la fecha, las brigadas municipales registran un avance de más de 3 mil 500 árboles sembrados en diversos puntos estratégicos del municipio. Asimismo, la estrategia suma el respaldo del Gobierno del Estado de México mediante la donación de más de 7 mil árboles frutales, los cuales se integrarán a las labores de reforestación de forma paulatina para fortalecer la infraestructura verde local frente a los efectos del cambio climático global.
El sustento técnico de este programa proviene de una investigación efectuada en el marco del Proyecto Piloto de Identificación y Evaluación de Acciones y Proyectos Estratégicos para la Atención de las Islas de Calor Urbanas en la Megalópolis. Dicho estudio contó con el trabajo coordinado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), en colaboración con el Gobierno del Estado de México y diversos gobiernos municipales de la zona metropolitana.
Durante las investigaciones correspondientes, los especialistas analizaron imágenes tomadas por satélite para medir parámetros clave como la temperatura superficial, el porcentaje de cobertura vegetal y el índice de impermeabilización del suelo. Las metodologías aplicadas permitieron determinar tres áreas de atención prioritaria por registrar picos de 44.2 °C: el Helipuerto Municipal junto con la colonia El Sol; el Centro de Desarrollo Comunitario El Sol; y la zona delimitada por la colonia Ciudad Lago y la Vía Tapo.
El fenómeno meteorológico de isla de calor urbana provoca que las zonas con alta densidad de infraestructura de concreto alcancen temperaturas entre 2 y 10 grados centígrados por encima de aquellas áreas que cuentan con vegetación abundante. Esta disparidad térmica eleva el riesgo de padecimientos como el golpe de calor, deteriora la calidad del aire atmosférico y afecta de manera directa la salud de sectores vulnerables, entre los que se encuentran niñas, niños y personas adultas mayores.

