Incrementa un 15% la intensidad de las lluvias en México este 2026: Expertos de la UNAM

- Las precipitaciones registradas de enero a inicios de junio superan el promedio climatológico de las últimas tres décadas en el territorio nacional.
- La zona centro del país registra un acumulado de agua por encima de los niveles habituales, mientras que el norte y sur muestran un comportamiento heterogéneo.
- El Servicio Meteorológico Nacional anticipa lluvias de fuertes a muy fuertes debido a los remanentes de la depresión tropical Boris y la evolución de la tormenta Cristina.
- Se proyecta un desarrollo rezagado pero potencialmente severo del fenómeno meteorológico de El Niño hacia finales de año y los primeros meses de 2027.
En días recientes expertos de la UNAM señalaron que las lluvias registradas entre enero e inicios de junio de 2026 dentro del territorio mexicano han sido un 15 por ciento más intensas en comparación con el promedio climatológico de los últimos 30 años. De acuerdo con el Boletín de Comunicación Social de la Universidad Nacional Autónoma de México, este incremento obedece a dinámicas atmosféricas particulares y a la interacción de sistemas tropicales en el Pacífico y Centroamérica, lo que ha generado acumulaciones pluviales atípicas que impactan de forma directa en las regiones del centro y sur del país durante este periodo.
El investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, Jorge Zavala Hidalgo, explicó que la evaluación se realiza tomando como referencia histórica las tres décadas anteriores para garantizar la solidez de los datos y evitar distorsiones estadísticas. El especialista puntualizó que las comparaciones no se efectúan respecto a un año aislado, debido a la alta variabilidad interanual; un ejemplo de esto es que el año 2025 se caracterizó por una alta pluviosidad, mientras que el año 2024 registró precipitaciones significativamente escasas en la mayor parte de la República.
La distribución de las precipitaciones en el transcurso de este año muestra un comportamiento asimétrico y heterogéneo a lo largo del mapa nacional. El especialista en procesos de circulación oceánica expuso que el norte, el centro y el sur de México experimentan regímenes pluviales distintos, determinando que una gran porción del territorio se mantiene por debajo de su media histórica, a diferencia de la región central donde los acumulados sobrepasan los registros habituales.
El estudio de los patrones de lluvia y la precisión en los pronósticos meteorológicos constituyen herramientas esenciales para la gestión pública y la mitigación de riesgos. La predictibilidad de estos fenómenos climatológicos resulta fundamental para orientar las decisiones de las autoridades en sectores estratégicos como la administración de los recursos hídricos, la planeación agrícola y la operación de los sistemas de presas en el país.
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La presencia de los remanentes de la depresión tropical Boris en el océano Pacífico mantiene condiciones de inestabilidad atmosférica activa en diversas entidades federativas. Las proyecciones emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indican el desarrollo de precipitaciones calificadas como muy fuertes en los estados de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, así como lluvias fuertes en Puebla, Morelos, el Estado de México y la Ciudad de México.
Esta tendencia climática se extenderá de forma continua durante los días subsecuentes de la semana, abarcando las jornadas correspondientes a las actividades de inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Los modelos de monitoreo operados por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), a través del SMN, confirman que las probabilidades de lluvia se mantienen elevadas en las sedes y zonas adyacentes del centro del país.
Desde una perspectiva estrictamente climatológica, la ocurrencia de precipitaciones pluviales el día 11 de junio representa un evento regular y recurrente en el registro histórico nacional. La convergencia actual de los remanentes de Boris, localizados en los límites de Guerrero y Oaxaca, junto con el desplazamiento de la tormenta tropical Cristina en las cercanías de Centroamérica, potencia el flujo de humedad hacia el interior del territorio.
El avance científico en la comprensión de la variabilidad climática regional permite identificar con mayor exactitud la influencia de variables globales sobre el territorio mexicano. Los investigadores universitarios continúan el análisis sobre el impacto de fenómenos de macroescala, tales como la Oscilación del Sur, conocida comúnmente como El Niño, cuyas fases alteran los patrones de temperatura y lluvia.
La temporada oficial de ciclones tropicales en México, iniciada el pasado 15 de mayo y programada para concluir en el mes de noviembre, mantiene hasta el momento un comportamiento apegado a los parámetros estadísticos de referencia. No obstante, las proyecciones anuales sugieren la posibilidad de un incremento en el número de sistemas desarrollados en la cuenca del océano Pacífico, mientras que en el océano Atlántico la actividad podría situarse ligeramente por debajo de la media histórica.
Los indicadores actuales muestran que la influencia de El Niño es marginal en el periodo presente; sin embargo, los modelos dinámicos estiman un fortalecimiento considerable hacia el cierre del año 2026. Se prevé que los efectos más notables de este fenómeno meteorológico, caracterizado por la alteración de temperaturas, precipitaciones y calidad del aire, se manifiesten con mayor severidad durante la primavera de 2027.

