Entre 1984 y Halloween Jack; un breve análisis de Diamond Dogs

COLABORACIÓN / Omar Rojas

Fue el 8 de Junio de 1949, a escasos cuatro años del fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando la editorial Secker & Warbug publicó el noveno y último libro en vida del escritor inglés George Orwell intitulado “Mil novecientos ochenta y cuatro”, una novela distópica de ciencia ficción en la que el autor describe una visión del futuro con una sociedad sumida en el totalitarismo y el control de masas. 

En ella, su protagonista Winston Smith, un miembro externo del Partido Único que gobernaba el llamado super estado de Oceanía, quien siente un odio secreto y profundo por dicho partido, entra en una relación secreta con su colega Julia, lo cual lo hace recordar su lado humano y cómo era la vida antes de que el régimen llegara al poder, lo cual evidentemente a la postre pondría en riesgo las vidas de ambos.

Veinticinco años después, en 1974 sería el cantautor David Bowie, compatriota de Orwell, quien tuvo la osadía de intentar convertir la mítica novela en un musical; el proyecto no podía ser más ambicioso y las canciones que Bowie había ya escrito para éste no eran de menor poderío y calidad que las escritas para sus tres producciones anteriores que lo habían catapultado a la fama mundial: The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972, RCA Records), Aladdin Sane (1973, RCA Records) y Pin Ups (1973, RCA Records). 

No obstante, la vida le tendría preparado un nuevo revés a Bowie, y es que, la viuda de Orwell le negó el uso de los derechos de la novela al cantante para realizar el tan ansiado musical.

Aunque ese proyecto se estaba desmoronando, era necesario tomar acciones rápidas y darle un destino seguro a las canciones que Bowie tenía ya preparadas, existen algunas versiones que inclusive apuntan a que pasó por la cabeza del cantante tomar el material y adaptarlo para otro musical basado en su alter ego Ziggy Stardust 

Lo anterior no resultaba una opción muy viable si tomamos en consideración que tan solo un año atrás Bowie había terminado con la vida de dicho alter ego y además desintegró  su agrupación “The Spiders from Mars” en una actuación en vivo y sin siquiera previo aviso a los integrantes del grupo. 

David Bowie se decide a llamar a su antiguo productor Tony Visconti, con quien no había trabajado en cuatro años, para darle un nuevo destino al material de los fallidos musicales, el octavo álbum del cantante, Diamond Dogs.

A pesar de la alta calidad musical que se incluye, Diamond Dogs estaba destinada a ser una producción rodeada por la controversia. En primer lugar, la portada se consideró subida de tono, incluso, fue censurada en su primera versión debido a que en ella se mostraba abiertamente el órgano sexual del perro que representaba a Bowie. 

Otra controversia se suscitó por el altísimo costo de producción que implicó la gira posterior al lanzamiento del disco, el cual en la óptica de diversos críticos y biógrafos de Bowie en su momento fue exagerado.

Diamond Dogs ve la luz

El 24 de mayo de 1974 fue el día del lanzamiento de Diamond Dogs, cuya grabación se llevó a cabo algunos meses atrás en el Reino Unido y en los Países Bajos. 

El álbum, producido por el mismo David Bowie, inicia con el poema apocalíptico Future legend”, una pista hablada en su totalidad, basada en los escritos de William S. Burroughs, en la que el cantante dibuja una visión apocalíptica del mundo contemporáneo de la época, con una atmósfera de misterio y caos construida a partir de música modal, la cual está cargada de disonancias que por momentos raya en la atonalidad. 

La atmósfera creada se ve abruptamente interrumpida por la segunda canción que otorga el nombre al disco “Diamond Dogs”, la cual es un tema enérgico a manera de obertura de musical con elementos muy consistentes del género Glam que tanto había caracterizado a Bowie en sus producciones anteriores, así como progresiones y patrones tradicionales del Rock n’ Roll en las guitarras. La letra describe a un grupo de chicos pandilleros apodados “Los perros de diamante” que aterrorizan a los habitantes de Manhattan Chase, liderados por el nuevo alter ego de Bowie de nombre Halloween Jack.

A este tema le sigue la primera de dos apariciones en el disco de la canción Sweet Thing”, una balada Glam que es interpretada por una alineación típica del género (batería, bajo eléctrico, guitarras eléctricas y el piano característico hasta ese momento en las baladas de Bowie), la cual funciona a manera de obertura de lo que los expertos en el cantante definen como la suite “Sweet thing/ Candidate/ Sweet thing (reprise)”. 

En este tema Bowie hace referencia a su, en aquel entonces, desmedida adicción a las drogas en un contexto sexualizado. La canción se caracteriza por mantener una atmósfera contemplativa, con una armonía rica en colores y contrastes, aunque no tan explosiva como la del tema Diamond Dogs.

Aunque Candidate conserva un sonido y color similares a los the Sweet Thing, este tema se caracteriza por una mayor agresividad en el uso de las distorsiones en la guitarra eléctrica, redobles en la tarola de corte militar e inclusive por momentos fúnebre, así como una mayor intensidad dinámica en la melodía de la voz. 

El tema evoluciona en movimiento rítmico hasta llegar a un falso clímax que concluye con la versión “reprise” del tema Sweet thing”, esto con una variación de carácter improvisatorio en el saxofón , así como un color de la voz completamente dramatizado por Bowie en contraparte al carácter contemplativo y tétrico de la primera versión de la pieza. La suite concluye con una coda llena de distorsión y efectos de “scratch” en las guitarras eléctricas.

Seguido a esta suite, el lado A del disco cierra con el que probablemente fue el mayor éxito comercial del mismo: “Rebel rebel”, canción de ritmo tético y armonía simple pero explosiva que retoma el sentido agitado y de musical del principio del álbum. 

Cabe mencionar que una de las actuaciones más icónicas de este periodo de Bowie, en la memoria de sus críticos, biógrafos y seguidores, es la interpretación de este tema en el programa británico “Top of the Pops” en 1974, en la cual Bowie hace una interpretación en vivo técnicamente pulcra del tema, caracterizando en escena a su alter ego en turno “Halloween Jack”, con su icónico parche en el ojo. Múltiples autores describen este tema como una despedida de Bowie del género Glam o bien una canción “Proto Punk”.

El lado B del álbum abre con el tema “Rock n’ roll with me” una emotiva balada cargada de elementos representativos del género Glam, no solamente en el timbre emocional e inclusive alentador que proyecta su armonía, en ocasiones evocativo de “All the young dudes”, sino también en el ensamble que conserva la dotación utilizada en el tema “Diamond Dogs” del lado A, sin adición instrumental alguna. 

La letra de la canción tiene un tono mucho más suave que el de los temas anteriores, pues aborda una declaración de amor abierta, llena de metáforas y alegorismos, aunque sin perder el contexto trágico y apocalíptico del álbum.

A este le sigue el que probablemente sea el tema más emocionalmente cargado del disco “We are the dead”, alusivo de la frase que pronuncian Winston Smith y Julia en la novela de Orwell, minutos antes de ser descubiertos y capturados por las fuerzas especiales de la “Policía de Pensamiento”, acto seguido de un calvario para ambos no menos dramático y desolador que el tema de Bowie. 

Con una armonía conmovedora y texto cargado de emociones, el autor sobresalta el carácter tétrico y conmovedor con el uso de un órgano electrónico que dobla parcialmente la melodía de la voz a manera de lamento, dicho instrumento sustituye al piano que venía utilizando en los temas anteriores, tomando evidentemente un papel protagónico en el tema. 

La canción es un justo homenaje a la escena descrita por Orwell en su novela: La descripción de un amor descomunal en un contexto devastador, falto de esperanza y casi apocalíptico.

En la siguiente canción “1984 homónima de la novela en la que está inspirado el álbum, el músico británico regresa a la atmósfera agitada y de musical de los temas “Diamond Dogs” y “Rebel Rebel”; a diferencia de estos temas, en dicha canción es posible identificar claramente elementos de la música funk y soul como lo son los ritmos sincopados en las guitarras con “whah” y el bajo, así como la inclusión de instrumentos de cuerda frotada como lo son los violines, algo que era muy común para la época en los arreglos de dicho género.

La letra de la canción hace referencia al encarcelamiento y tortura de Wilson Smith, aludiendo constantemente a que “le reventarán el cráneo para rellenarlo con aire”. Cabe mencionar que el toque estilístico de funk y soul se convertiría más adelante en pieza clave para su siguiente producción “Young Americans” (RCA, 1975), la cual explora en abbastanza dichos géneros.

El álbum cierra con otro par de canciones entrelazadas: “Big Brother” y su coda “Chant of Ever Circle Skeletal Family“, temas en los que el cantante retoma los elementos propios de Glam Rock del principio del álbum, aunque esta vez combinados con gesticulaciones propias de la música Avant Garde, algo que fue un sello común de Bowie en la producción del álbum Aladdin Sane, previo a Diamond Dogs. 

“Big Brother” hace alusión constante a los peligros del carisma absoluto recayendo en una persona, los regímenes de corte dictatorial y la aplicación de purgas y otro tipo de elementos radicales de represión social.  Por su parte, “Chant of Ever Circle Skeletal Family” es un tema de carácter repetitivo, con tendencia a un efecto de trance, el cual tiene un texto muy corto hecho a base de reminiscencias de la canción anterior. Dicho tema funciona a manera de cierre del álbum, con un efecto de disco rayado aplicado a la palabra “brother” después de la explosión climática del mismo, un efecto que en cierta medida puede llegar a causar cierto desconcierto o molestia auditiva en el escucha, pero comúnmente utilizado por otros artista como es el caso de la producción Sgt. Perpper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles de 1967.

A pesar de que al momento de su lanzamiento y promoción Diamond Dogs fue una producción ampliamente criticada por la gran expectativa que generó, sobre todo por la inversión estratosférica en la gira de promoción del disco y no haber sido un material tan mediático como sus tres álbumes anteriores, tal vez podamos definir esta como una producción integral y orgánica, rica en colores, materiales y timbres, así como retante a los esquemas musicales establecidos hasta la segunda mitad de los setentas, lo cual con el paso del tiempo se convertiría en una constante de la música de David Bowie hasta su partida en el año 2016.

Fuentes:

GODDARD Simon, “Ziggyology: A Brief History Of Ziggy Stardust”, Ebury Press, 2013 , 0091948886 (ISBN13: 9780091948887).

ORWELL, George, “1984”, Penguin Books, 2013, ISBN: 9780241453513

JONES, Dylan, “David Bowie, a Life”, Crown Archetype , 2017, ISBN-10 ‏ : ‎ 045149783X,   ISBN-13 ‏ : ‎ 978-0451497833

BOWIE David, “Diamond Dogs”, RCA records 1974

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